Hace 10 años, la gran positiva conocida como los Recortes de Impuesto de Bush fue firmada como ley.
A nosotros se nos dijo que el superávit presupuestario que dejó la administración de Clinton estaría mejor en las manos de los contribuyentes fiscales. Se nos dijo que las exenciones de impuestos eran para estimular la economía, crear trabajos y conducirnos hacia el Sueño Americano.
Claro, la historia de la década pasada ha sido muy diferente:
La mayor parte de los incentivos fiscales nada más rellenaron los bolsillos de un porcentaje diminuto de los contribuyentes ficales. El diez por ciento de los beneficiados recibieron un 55% de todos los beneficos fiscales; el uno por ciento por sí solo abarco un 38%. Y, la punta superior de la escala de ingresos, el 0.01% arrebató una reducción media de $520,000 ó 450 veces la reducción media de la clase media.
La tasa de desempleo actual de 9.1% es más del doble de las tasas de desempleo de hace una década. En términos más humanos, 13.7 millones de personas están buscando trabajo actualmente pero no pueden encontrarlo. Y las figuras incrementan a un 76% si incluimos los subempleados y los desanimados por un mercado de trabajo en decadencia.
En cuanto al Sueño Americano de cercas blancas con putas y una casa propia, los embargos hipotecarios estuvieron 2.5 veces por encima las tasas del 2001 al término del 2010. Ahora, cerca de 3.7 millones de hogares estan en peligro de ser embargados.