Cambios Necesarios en la Polí­tica Económica para Latinoamérica

Cambios Necesarios en la Polí­tica Económica para Latinoamérica

Por Adrián Boutureira, United for a Fair Economy

United for a Fair Economy cree que la administración de Obama enfrenta grandes retos así­ como también grandiosas oportunidades en nuestra futura relación con Latinoamérica.

Durante su campaña presidencial, el candidato Obama valientemente dijo que él no apoyarí­a el Tratado de Libre Comercio con Colombia debido a la impunidad que se comete a las violaciones de los derechos humanos y a la violencia en contra de los trabajadores sindicales que ocurre en el paí­s. Mientras que aplaudimos al señor Obama por traer estos hechos a la atención de los Estadounidenses, lo invitamos a ir más allá. El Presidente Obama no solo deberí­a condenar la complicidad del gobierno Colombiano en la gran violación de los derechos humanos del trabajador y lí­deres comunitarios, si no que también él deberí­a confrontar y   mencionar la complicidad económica y militar de nuestro paí­s en relación con esas violaciones.

Adicionalmente, la nueva administración no solo debe examinar y rectificar estas inconsistencias inherentes en el propuesto Tratado de Libre Comercio con Colombia, si no también con los otros Tratados   "Libres" de Comercio, bilaterales y multilaterales, en el hemisferio como el NAFTA, CAFTA, y de E.U.-Peru.

Una verdadera nueva faceta en la relación E.U.-Latinoamérica llama al rechazo de muchas polí­ticas de comercio que han tenido un rol clave en la creación de inestabilidad social, falta de oportunidades económicas, y una inequidad económica neta que ha llevado al desplazamiento e inmigración forzada de millones de seres humanos.

Cualquier cambio real en las polí­ticas de inmigración de E.U. hacia Latinoamérica llama al Presidente Obama a también distanciarse rápidamente de la polí­tica exterior pasadas que han apoyado a los intereses de las corporaciones multinacionales y han inmerso las oligarquí­as locales. El deberí­a desarrollar una estrategia más comprensiva que generase una polí­tica exterior que apoyara los movimientos sociales y los gobiernos de Latinoamérica para avanzar los derechos de los trabajadores, mujeres, indí­genas, granjeros, y cualquier otro grupo que haya sido históricamente oprimido y que haya tenido que luchar por economí­a social, cultural y ambiental justa.

Hasta ahora, UFE respetuosamente sugiere los siguientes cambios en las polí­ticas Estadounidenses hacia Latinoamérica y sus ciudadanos:

1. Iniciar e instituir cambio en la polí­tica exterior de los E.U. que:

  • Respetar la soberaní­a económica, polí­tica y territorial de todas las naciones Latinoamericanas.
  • Terminar todas las intervenciones militares encubiertas y abiertas de los asustos internos de   las naciones Latinoamericanas.
  • Terminar la beligerancia polí­tica presente hacia gobiernos popularmente electos a lo largo de la región como en Bolivia, Ecuador, Venezuela, entre otros.
  • Dar apoyo polí­tico, tecnológico y financiero a aquellos gobiernos Latinoamericanos que sigan estrategias para el desarrollo que sean sostenibles, determinadas localmente, económicas, sociales y ambientalmente justas, sin importar su alineamiento con los intereses de las corporaciones Estadounidenses.
  • Cerrar el Western Hemisphere Institute for Security Cooperation.
  • Cerrar el International Law Enforcement Academy en El Salvador.
  • Detener el apoyo financiero al Plan Colombia y terminar con la ayuda militar hacia ese paí­s.
  • Detener el apoyo financiero al Merida Initiative y a la militarización de la frontera E.U./México.
  • Cerrar el National Endowment for Democracy y regresar USAID hacia su misión exterior original.
  • Ayudar al Presidente Aristide a recobrar la presidencia de Haití­ y a apoyar el final de la ocupación de las Naciones Unidas.
  • Terminar el embrago con Cuba y normalizar las relaciones con esta nación.

2. Establecer tratados de comercio con Latinoamérica que:

  • Incluir mecanismos que sean comprensivos al momento de redactar los acuerdos lo cual permita una completa transparencia en todos los aspectos de la negociación y que sean redactados por los representantes democráticamente electos y otros individuos no gubernamentales (por ejemplo, organizaciones sociales cí­vicas que representen a las comunidades autónomas indí­genas afectadas por las polí­ticas propuestas);
  • Asegurar que las corporaciones no puedan desafiar los tratados internacionales; las polí­ticas publicas locales, estatales y federales, y/o las regulaciones internacionales del trabajo, derechos humanos, salud, ambiente y seguridad;
  • Promover y hacer cumplir un estándar en común que mejor practique los derechos de los trabajadores, los indí­genas, granjeros pequeños, consumidores y mujeres;
  • Apoyar la autonomí­a e integridad del sector publico y la completa protección del medio ambiente;
  • Establecer practicas que se concentren en economí­as locales, que apoyen el comercio justo y los principios para el crecimiento sustentable, y que se dedique a servir a los intereses de los trabajadores de los E.U. y a los de los trabajadores nuestros socios de comercio Latinoamericanos;
  • Incluir indicadores alternativos para la medida de la riqueza y el progreso aparte del PIB y el PNB, tal como el Genuine Progress Indicator (GPI), el cual reflecta la importancia de medir con precisión los efectos adversos de cierta actividad económica en el bienestar de los humanos y el ambiente.
  • Cambiar la manera de medir el impacto de la explotación ambiental y de la introducción de substancias abrasivas al medio ambiente lejos de la metodologí­a Risk Assessment y hacia el uso de métodos que usen el Precautionary Principle.

3. Iniciar la creación de una reforma migratoria justa que:

  • Prevenga el paso de legislaciones anti-inmigratorias y la criminalización de trabajadores indocumentados y sus familias;
  • Interrumpir la militarización de la frontera y la continua construcción de una barda que separa a las comunidades fronterizas que han sido histórica, cultural y económicamente interconectadas.  
  • Suspender la deportación de trabajadores indocumentados que tengas niños viviendo en o que hayan nacido en los E.U.;
  • Rechazar el programa guess worker como una alternativa viable para normalizar el estatus de trabajadores inmigrantes indocumentados;
  • Rechazar sanciones a los trabajadores indocumentados y las cartas "no match;"
  • Desarrollar una camino comprensivo para la ciudadaní­a de los trabajadores inmigrantes indocumentados;
  • Facilita una pronta reunificación familiar;
  • Proteger y avanzar los derechos civiles de todos los inmigrantes y sus familias;
  • Proteger los derechos laborales y promover un pago digno para todos los trabajadores inmigrantes.



 

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