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De Cancún
a Miami. De la OMC Herida al ALCA 'lite' y par a los Manifestantes...
La Auto-Imolación y La Guerra Lite.
(Periodistas
encastrados, con vestidos de anti-bala. Kabul? Baghdad? No, Miami
con los Anti-Motines.)
¿Hacia
dónde la conyunctura actual?
Diciembre,
2003
Por
Esteban (Stephen) Bartlett, Misiones Agrícolas
El
colapso de las negociaciones de la Organización Mundial de
Comercio (OMC) en Cancún en Septiembre fue una victoria grande
para los movimientos sociales, momento en que la agenda neoliberal
enfrentó fuertemente con sus propias contradicciones internas.
Dentro de las negociaciones el G-21 se mantuvo firme contra una
agenda prepotente de EEUU y la Unión Europea (EU) vis a vis
el comercio de alimentos por mega-exportadores Cargill, ADM, y de
Europa los patentes de transgénicos y paquetes tecnológicos
de Monsanto. Las acciones contundentes de los movimientos sociales
movilizados fueron enfocadas trágicamente en la auto-imolación
de Lee Kyung Hae, con un cuchillo suizo. (Que ironía que
Lee usó un cuchillo suizo del país dónde él
había hecho una huelga de hambre de 30 días en febrero,
frente a la sede internacional de la OMC en Ginebra, sin resultados
ni respuesta de oficiales de la OMC.) La unidad y alto nivel de
conciencia de los manifestantes en Cancún produjo el 13 de
Septiembre una fuerte acción simbólica y no-violenta
contra la barricada 'robocop' que, con la sabiduría campesina,
logramos acabar con un muro fuertisimo erejido por las fuerzas de
seguridad Mexicana. La acción fue declarada como la destrucción
de un muro de exclusión. Junto con las acciones múltiples
en la zona hotelera, la bandera guindada arriba del centro de convenciones
QUE SE VAYAN TODOS, OMC!, las acciones teatrales de protesta adentro
de la OMC por miembros de ONGs y movimientos sociales, el bloqueo
de la carretera por jovenes que infiltraron la zona, etc... además
de las presiones de los pueblos de los paises mayormente agrícolas,
todos contribuyeron al paro momentáneo de la agenda neoliberal
al nivel mundial.
Saliendo
de Cancún algo aliviados del avance monopólico neoliberal,
nosotros nos quedamos con el desafío de comenzar a desmantelar
las estructuras de la agenda ya vigentes (dentro de la OMC, el TLC,
y acabar con el proceso ALCA, etc...), é intentar fortalecer
las fuerzas democráticas de los pueblos más y más
concientizados y organizados, y darle una nueva columna vertebral
a los gobiernos de nuestras naciones y municipios para proteger
a sus pueblos de la avaricia y de la explotación de las grandes
corporaciones transnacionales. En otras palabras la marea democrática
sana de los pueblos comienza a entrar en las tierras calurosas y
secas neoliberales controladas por las transnacionales. El levantamiento
en Bolivia que tumbó un presidente neoliberal/'gringo' fue
otra señal del dinamismo y nueva potencialidad de los movimientos
sociales en América Latina, y en particular el renacimiento
de los pueblos indígenas sufridos durante los últimos
cinco siglos.
Lo
que pasó en Miami nueve semanas después refleja la
resistencia fuerte de parte de los países empobrecidos, y
el entendimiento amplio de que el 'libre comercio' y la saturación
de los mercados con alimentos bajo el costo de producción
es un puro desastre, dado el ejemplo de los campesinos de México
dentro del TLC. Llegando a Miami, antes de que comenzara la negociación,
ya EEUU había acceptado una propuesta de Brasil, co-auspiciador
del proceso ALCA para 'flexibilizar' el proceso, es decir sacarle
casi todos los dientes de la propuesta ALCA surgiendo de las transnacionales
de EEUU. La declaración final de la reunión en Miami
contiene solamente un esquema flexible 'posible' en lo cual cada
país puede escoger el nivel de compromiso en todos los aspectos
del acuerdo. Es decir, es un documento que parece seguir con el
proceso del ALCA, pero sin las exigencias fundamentales de un acuerdo
de libre comercio de tipo neoliberal. Es decir, en vez de ver caer
de nuevo las negociaciones encabezadas por el representante de comercio
estadounidense Robert Zoellick, los EEUU prefirió salir con
un documento que mantiene una fachada de seguimiento de un proceso
ya fracasado, que no compromete en casi nada a los paises de América
Latina. Este acuerdo fue nombrado por analistas un ALCA 'lite' o
flexible, un tren que sale de la estación pero con los vagones
vacíos. En mi juicio esto representa una segunda victoria
de los movimientos sociales, no tan contundente como si las negociaciones
hubieran fracasado, pero una victoria en términos del contenido
del proceso multilateral de negociaciones.
Lo
preocupante para nosotros del movimiento continental a favor de
un comercio justo consiste en la realidad experimentada de las medidas
de seguridad y el clima anti- democrático creado por las
fuerzas de seguridad en Miami contra las manifestaciones pacíficas.
Como observa Naomi Klein, mientras el debilitado EEUU complacía
a América Latina dentro de las negociaciones, afuera estábamos
experimentando algo más pesado: la guerra 'lite.' Más
los EEUU perdían control de las negociaciones, más
poder crudo ejercía la policía en las calles.
Mi
impresión desde la protesta en Miami es que La Florida (bajo
control de Jeb Bush, y especialmente Miami (en control de una élite
reaccionaria Cubana), se ha convertido en un estado latinoamericano
corrupto, con los medios de comunicación controlado por los
sectores reaccionarios. Es un contexto tan reaccionario que si un
joven Pinochet mismo se hubiera llegado para mandar a las tropas
de choque, no hubiera cambiado mucho el fondo de las acciones. Ahora,
no tiraron balas de plomo desnudo, pero tiraron un sin numero de
proyectiles diseñados a romper el espíritu de la protesta
y a manejar las masas como si fueran ganados. Apresaron sin justificación
a más de 270 personas y más de 125 fueron heridos
y tratados por los médicos del movimiento, asi como 6 hospitalizados.
Traduzco
algo del artículo de Naomi Klein:
Manifestantes
pacíficos fueron atacados con fuerza extrema, se infiltró
en las organizaciones por oficiales disfrazados de manifestantes
que usaron 'pistolas elécticas': los autobuses de los sindicalistas
fueron bloqueados de la protesta permitida, golpearon a los manifestantes
con bastones, se apuntaron a la cabeza de activistas con armas en
los puestos de control.
La
violencia policiaca fuera de las cumbres comerciales no es nada
nuevo: lo que impresionó de Miami fue la divergencia entre
la respuesta de las fuerzas de seguridad y la amenaza real de las
protestas. Del punto de vista activista, las protestas fueron (relativamente)
pequeñas y obedientes, un contexto entendible después
de semanas de intimidación policiaca (en Miami).
La
Cumbre del ALCA en Miami representa la llegada en nuestro propio
hogar (EEUU) de la guerra contra el terrorismo. Las
últimas prácticas elaboradas en Iraq, la Hollywoodización
del ejercito y la militarización de los medios, ahora se
ha usado en escala mayor en una ciudad mayor de EEUU. 'Debe ser
un modelo para la defensa de la patria,' dice el Alcalda de Miami,
Manny Diaz, comentando de la operación de seguridad que juntó
40 agencias policiacas, desde el FBI hasta el Departamente de Pesca
y Animales Silvestres.
Para
el funcionamiento del modelo en Miami, la policia tuvo que establecer
una connección entre los activistas legítimos y los
terroristas peligrosos. Allí dónde entra el jefe de
policía John Timoney, un enemigo declarado de los activistas
punk, el que clasificó a los manifestantes del
ALCA como forasteros llegando a nuestra ciudad para aterrorizar
y destruir propiedad.
Con los manifestantes pintados de extranjeros peligrosos, Miami
tuvo criterios para recibir los fondos que alimentan la guerra
contra el terrorismo. Al hecho, $8.5 millones gastado en seguridad
en Miami durante la reunión ALCA provino de los $87 billones
extraidos del Congreso para la ocupación de Iraq el mes pasado.
Pero
se prestó más de fondos destinados a la ocupación
en Iraq. La policía de Miami invitaró a periodistas
a encastrarse con los policías antimotines en
sus vehículos y helicópteros. Como en Iraq, la mayor
parte de los periodistas jugaron su papel como seúdo-soldados
con gusto, vistiendose con cascos de batalla y vestidos anti-bala.
La
covertura periodistica que resultó fue la combinación
típica de guerra, con imagenes dramáticas y narración
vacía. Sabemos, gracias a un periodista encastrado del Miami
Herald, que Timoney trabajaba tanto cazando los perturbadores que
hasta las 3 de la tarde el jueves no había comido más
que un banano y una galleta desde las 6 de la mañana.
Los
canales de televisión no cubrían las protestas sino
observaban desde arriba en los helicópteros. Los helicópteros
mostraban imagenes de las confrontaciones, pero en vez de escuchar
las voces en las calles-- voces pidiendo a la policía que
dejen de tirar y siguiendo el mando de la policía-- solo
escuchábamos la perspectiva de los policías y los
periodistas simpatizando con los muchachos en el 'frente.'
Mientras
tanto, los periodistas independientes que, con mucho coraje, hicieron
sus trabajos filmando la violencia de la policía fueron atacados
activamente. No está con nosotros dijo un oficial
mientras agarraron a Ana Nogueira, una periodista del Noticiero
Pacifica y el programa Democracy Now! que cubría una protesta
afuera de la cárcel del municipio Miami-Dade. Cuando la policía
establecía de que ella no estaba con ellos (ni
encastrada, ni policía vestida de civil), fue llevada y encarcelada.
Yo
estuve en la manifestación después de la marcha, el
jueves cuando la policía comenzó su ataque descarado
frente al amphiteatro y el parque Bayside, acompañando una
mujer originaria del Congo que trabaja para la iglesia Metodista
en Nueva York. Tuvimos que huir de la violencia de la policía
que marchaban tirando gases lacrimógenos y golpeando a los
manifestantes, empujando la masa de manifestantes hacia barrios
dónde podrían dividirlos y atacarlos en grupos más
pequeños. Tuvimos que buscar la manera de salir de las calles
para evitar la violencia o la cárcel. A la colega de Congo
le dió la misma impresión de cuando el dictator Mobuto
mandaba las fuerzas de choque contra los estudiantes. Pocos minutos
después de pasar el centro de Bienestar dónde muchos
heridos recibían primeros auxilios y escondernos en un hotel,
vimos en la televisión a la policía tirando spray
picante y apresando a docenas de manifestantes quienes pacíficamente
conversaban frente al centro de bienestar. Luego, la policía
tiró sus químicos tóxicos y quemantes dentro
del centro de primer auxilio. Estaban fuera de control, en mi juicio,
actuando como si fueran dentro de una guerra. Todos los que no eran
de ellos eran 'el enemigo.' Gracias a Dios no andaban con balas
de plomo! Luego al salir de Miami dos días después,
dos amigos de Louisville que ayudaron a manejar el vehículo
ellos tuvieron contusiones negras en el cuerpo de las balas de goma
o plástica que la policía habían tirado y caminaban
cojiendo y con dolor.
Los
sindicalistas de Steel Workers y otros grupos de ciudadanos que
se manifestaron en Miami están iniciando un juicio contra
la ciudad de Miami por las violaciones de derechos civiles y los
derechos fundamentales de libre expresión, derecho de reunión,
derecho de no estar apresado injustamente. Queremos imponer consecuencias
judiciales y políticas para los políticos que permitieron
ó fomentaron la represión en Miami. A ver hasta que
punto y cuando estas acciones darán frutos.
Espero
de que esto le de un idea de la conyunctura política por
la cual estamos pasando en EEUU hoy en día, y la relación
entre la militarización de la mentalidad norteamericana y
la represión contra el movimiento anti-neoliberal. La administración
actual es un peligro no solamente al mundo sino también al
mismo pueblo norteamericano y a la limitada democracia que todavía
existe en este país. La lucha actual nuestra tiene que apuntar
á como frenar ó botar de la Casa Blanca la administración
Bush. Pero las raices del malestar, ó crecimiento de una
potencialidad fascista, va bastante profunda dentro del sistema
económico que está fomentando una cultura extrema
lava-cerebro, materialista, individualista, que da la impresión
de que las personas no tienen poder ninguno, que la única
manera de evitar sufrimiento es colaborar con el sistema, quedarse
tranquilo, pensar solo en tus propios intereses, y dejar de organizar
resistencia. Que la resistencia es en vano. Este es el mensaje más
peligroso que estamos combatiendo hoy en día, dentro de la
barriga de la bestia. Y el contról monopólico oligárquico
de los medios es uno de los desafíos más preocupante
en todo eso.
Las
fuerzas de los movimientos sociales sigue creciendo, pese a todo
eso, y especialmente en América Latina. El nivel de fortalecimiento
de nuestro movimiento continental y global nunca ha sido tan bien
articulado. Falta muchisimo, pero estamos en un momento de mucha
potencialidad para hacer crecer nuestro movimiento global hasta
llegar a tener suficiente poder para no solamente frenar sino comenzar
a desmantelar la agenda neoliberal. Más empobrecimiento resulta
de esas políticas, más resistencia creará...
es una ley de la naturaleza.
Creo
que la lucha, mientras crece y se articula mejor, tiene que decentralizarse
más, y concretizarse más en acciones y sistemas, infraestructuras,
economías solidarias locales, regionales, nacionales. La
capacidad de coordinación y la creatividad en cada nivel
de la lucha nunca ha sido mejor que ahora. Estamos en la época
de oro de una concientización y solidaridad global de las
alternativas. Hoy día hasta cultivar una hortaliza para alimentar
a su comunidad se ha convertido en acción subversiva de resistencia,
un núcleo de una economía solidaria local. George
W. Bush ha quitado los disfrazes de la maquinaria de explotación
y concentración de riquezas.
Creo
en la globalización de la lucha y de la esperanza.
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